El asilo del expresidente Alan García

El asilo del expresidente Alan García

Nuevamente se habla de los sobornos y contribuciones de Odebrecht a raíz de la solicitud de asilo del expresidente Alan García

Todo el Perú está a la expectativa de la decisión que tome el gobierno uruguayo sobre la solicitud de asilo que hizo el expresidente Alan García, alegando que es objeto de persecución política. Un juez pidió a las autoridades migratorias que se le impidiera al expresidente salir del país, por estar involucrado en una investigación por el pago de sobornos de la siniestra Odebrecht, para la construcción del metro de Lima.

El gobierno peruano, reiteró lo afirmado por el juez y expresó que no es cierto que García sea objeto de persecución política. La cancillería peruana, por su parte, entregó al gobierno uruguayo la documentación sobre el caso.

La vicepresidenta del Uruguay señaló que su gobierno, a quien corresponde decidir si Alan García es o no un perseguido político, “no se va a salir un ápice de las normas internacionales vigentes que regulan el asilo”. El presidente peruano, Martín Vizcarra, en una tácita alusión al hecho afirmó que “todos debemos allanarnos a la justicia”, mientras que algunos parlamentarios viajaron a Montevideo para entrevistarse con sus colegas del partido Frente Amplio para que impidan que Uruguay le otorgue el asilo diplomático a García.

De conformidad con el artículo IV de la Convención de Caracas de 1954, de la que son parte tanto Uruguay como el Perú, corresponde al estado asilante la calificación de la naturaleza del delito o de los motivos de la persecución del solicitante. De manera que si Uruguay, considera que no hay una persecución política contra Alan García, “el refugio temporal” de que está gozando en la embajada, debe terminar.

Colombia estuvo involucrada en dos ocasiones en el asilo de líderes peruanos, precisamente del APRA, el partido de Alan García. Una de ellas fue en el conocido caso de Víctor Raúl Haya de la Torre en 1949, que generó un dilatado proceso ante la Corte Internacional de Justicia. Después de muchas incidencias, Haya de la Torre salió de la embajada de Colombia en Lima y se radicó en México.

Años después, en 1992, el mismo Alan García se asiló en la embajada de Colombia en Lima alegando que era objeto de persecución política por el gobierno de Alberto Fujimori. Nuestro país le concedió el asilo. Finalmente, el gobierno peruano le otorgó el salvoconducto para salir del país y García se radicó en Francia hasta el año 2001 en el que prescribió el delito, que era también el de enriquecimiento ilícito durante su primer mandato.

En el Perú hay una honda conmoción política y algunos especulan que, aún en el caso de que el Uruguay le otorgara el asilo, el gobierno peruano no le otorgaría el salvoconducto, dadas las características del delito que se le imputa. En ese caso, se volvería a una situación similar a la que se dio con el asilo de Haya de la Torre.

Es significativo que los últimos cinco presidentes del Perú hayan caído en desgracia por estar involucrados en delitos que van desde corrupción hasta el homicidio: Fujimori, Toledo, Alán García, Ollanta Humala y Pedro Pablo Kuczynski…

(*) Profesor de la facultad de relaciones internacionales de la universidad del Rosario

JULIO LONDOÑO PAREDES
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